Todos sabemos lo que es el letargo en determinadas especies del mundo animal cuando llega el invierno. Pero este término también tiene que ver con el ser humano y hace referencia a un padecimiento. El letargo es un estado general de fatiga que implica falta de energía y motivación para las tareas físicas y mentales. Algunas razones, como el esfuerzo excesivo o no dormir lo suficiente, pueden hacer que una persona se sienta letárgica. Asimismo sucede, en otros casos, que una condición de salud subyacente puede causar letargo y fatiga a largo plazo.

Si se trata de algo que perdura en el tiempo, es recomendable acudir a una consulta médica para determinar la causa del letargo. Al fin y al cabo, obtener un diagnóstico completo puede ayudar a identificar cuál puede ser la causa que lo produce y buscar la posibilidad de encontrar un tratamiento.

Joven agotado

Joven agotado

Debido a la sensación de fatiga y a la falta de energía física y mental del letargo, el que lo padece puede sentirse desmotivado o tener una actitud indiferente hacia sus actividades del día a día. Puede incluso sentir que está en un estado constante de niebla mental y que no encuentra la fuerza para completar sus tareas más habituales.

Existen varias posibles causas de letargo pero es un síntoma subjetivo que lo perciben de manera distinta los que lo padecen. Esto hace aún más complicado que un médico pueda certificar el síntoma del posible enfermo.

Estos son algunos de los factores o condicionantes que pueden producir letargo en los seres humanos.

Sobreesfuerzo

Alguien que se esfuerza demasiado físicamente puede sentir que no le quedan reservas de energía, lo que le hace estar en un estado bajo de fuerza y moviéndose con una mayor lentitud en su vida diaria. Hacer demasiado ejercicio, pasar mucho tiempo expuesto al sol, completar largas jornadas de trabajo o realizar tareas muy repetitivas son condicionantes que pueden influir.

En este caso se recomienda descansar adecuadamente, mantenerse siempre hidratado y comer bien.

Ausencia de ejercicio

Al igual que sucede con quienes realizan un excesivo ejercicio físico, una ausencia del mismo puede igualmente causar síntomas parecidos. Sobre todo suele tener lugar en las personas mayores y las consecuencias son la pérdida constante de aliento y la fatiga.

Estrés

Un entorno de mucho estrés puede provocar que una persona se sienta agotada y sufra letargo. Además de los que están expuestos a una situación de vida estresante, las personas con depresión y trastornos de ansiedad también pueden experimentar letargo.

Lesiones

Determinadas lesiones agudas pueden causar letargo, ya que el cuerpo humano utiliza su energía para tratar de curar las lesiones. Una fractura ósea es un factor de los que puede provocar que una persona se muestre mucho menos activa y más letárgica según el hueso va sanando.

Problemas de sueño

Una persona que no duerme lo suficiente o tiene una falta severa de sueño puede notar que se siente muy perezosa y letárgica al día siguiente. Sin un descanso adecuado, es posible que el cuerpo no tenga suficiente tiempo para recuperarse, lo que lleva a niveles más bajos de energía al día siguiente. Cuando ocurre repetidamente, puede convertirse en un verdadero problema.

Dormir en exceso

Dormir demasiado puede provocar una interrupción en los ciclos de vigilia y sueño, lo que puede provocar letargo si se acaba cronificando en la persona que duerme en exceso.

Mujer agotada

Mujer agotada

Medicamentos

Son bastantes los medicamentos que pueden producir que se tenga falta de energía o una sensación de indiferencia ante las cosas. También depende de las propias personas, no a todas les afectan por igual. En el caso de que suceda, se debe poner en conocimiento de un médico, que tendrá que dilucidar si puede ser temporal o si bien, se debe cambiar esa medicación por otra.

El alcohol y las drogas

El consumo de estupefacientes y de alcohol de manera recurrente también puede provocar una sensación de letargo. Puede deberse a la forma en que actúa en el cuerpo o a otros factores que rodean el consumo, como la falta de sueño o una alimentación inadecuada.