Aspe, ex titular de Hacienda con Salinas, ya explota el negocio de la Reforma Energética

05/01/2016 - 6:58 pm

La participación de Pedro Aspe en la empresa que obtuvo dos contratos en la Ronda 1.3 es un ejemplo más de la práctica de la puerta giratoria en el país, pues tras la facilidad a la información privilegiada a la que tienen acceso le permite a servidores públicos seguir conservando el poder y recibir beneficios económicos.

Pedro Aspe. Foto: Cuartoscuro
Pedro Aspe, es Secretario de Hacienda en la administración de Carlos Salinas, tiene activos en una de las empresas ganadoras de la Ronda 1.3. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México,  5 de enero (SinEmbargo).– La obtención de dos contratos durante la Ronda 1.3 por parte de la mexicana Diavaz Offshore, S.A.P.I. de C.V. significó también la entrega de los campos petroleros a uno de los personajes más polémicos de la Reforma Energética: Pedro Aspe Armella.

A través de su participación accionaria de 20 por ciento, el ex Secretario de Hacienda en la administración de Carlos Salinas de Gortari ocupa un papel importante como inversionista en la empresa que lideran los hermanos Óscar y Luis Vázquez Sentíes, Diavaz, ahora también beneficiaria de las licitaciones generadas tras la Reforma Energética.

Aspe Armella fundó en 1996 la consultora Protego, pero diez años después se fusionó con la norteamericana Evercore, que en 2012 –ya que como una sola empresa– compró sus participación en la proveedora Diavaz, contratista de Petróleos Mexicanos (Pemex) y ganadora de las licitaciones de la Reforma Energética.

El pasado 15 de diciembre, la mexicana Diavaz obtuvo las áreas contractuales 1 y 6, llamadas Barcodón y Catedral. La primera se ubica en Tamaulipas y cuenta con una superficie de 11 kilómetros cuadrados; tiene un volumen original de 165 millones de barriles de aceite y 48.3 mil millones de pies cúbicos de gas, asimismo cuenta con una producción acumulada de 14.7 millones de barriles de aceite y 9.6 mil millones de pies cúbicos de gas, mientras la segunda se localiza en Chiapas y cuenta con una superficie de 58 kilómetros cuadrados y un volumen de 36.9 millones de barriles de aceite y 717 mil millones de pies cúbicos de gas, en tanto, su producción acumulada es de 20.0 millones de barriles de aceite y 501 mil millones de pies cúbicos de gas.

De acuerdo con su descripción, Grupo Diavaz se dedica a la construcción, inspección, reparación y mantenimiento de las estructuras de petróleo costa afuera e instalaciones. A través de sus filiales, proporciona estudios de sistemas de petróleo, incluyendo el análisis geoquímico y estudios estáticos y dinámicos de los depósitos; servicios integrados para el desarrollo de campos de petróleo y gas; servicios y compresión, inyección, bombeo neumático autoalimentado, entre otros, para las industrias de petróleo y gas.

La empresa opera cuatro bloques en la República Mexicana, dos de gas y dos de crudo, y ha firmado alianzas estratégicas con empresas como la brasileña Petrobras, la china Sinopec y la noruega Oceanteam Shipping ASA.

Tras la obtención de los contratos, el presidente del Consejo de Administración de Diavaz, Luis Vázquez, dijo que “con la experiencia adquirida, Diavaz busca incrementar la producción con base en procesos de extracción más eficientes, así como contribuir para revertir la caída de la producción petrolera de México”.

A partir del primer día del próximo año, Augusto Arellano asumirá la responsabilidad como director general de negocios del fondo en México de Evercore, pero Pedro Aspe se mantendrá como presidente.

ASPE Y LA PUERTA GIRATORIA

Con su participación, Pedro Aspe entra así a la llamada puerta giratoria en México que tiene como uno de sus principales efectos crear espacios de poder a favor de intereses particulares y en detrimento del interés público; es decir, conseguir beneficios gracias a la información que algunos funcionarios obtuvieron cuando ocuparon un cargo en la administración pública.

La investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Alejandra Salas Porras, explicó en el artículo “Las élites neoliberales en México: ¿cómo se construye un campo de poder que transforma las prácticas sociales de las élites políticas?” que esta práctica, que no es exclusiva de México, se da sobre todo en el sector energético.

En su investigación, Alejandra Salas identifica 22 nombres de servidores públicos relacionados con las reformas estructurales que han sido clave en la transformación económica. Varios procedían de antiguas familias priistas y otros se relacionaban por su formación académica.

En esta última, destacan Pedro Aspe, el hoy Secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso; también el ex Secretario de Energía y Comunicaciones y Transporte, Luis Téllez Kuénzler, y el actual director general de Pemex, Emilio Lozoya Austin, quienes son egresados del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

El allegado a los gobiernos priistas es también integrante del Consejo de McGraw Hill, activo a su vez de BlackRock, fundada por varios socios de Evercore. La firma adquirió este año Infraestructura Internacional, o Sierra Oil and Gas, también ganadora de una licitación en la primera Ronda y quien también recibió acusaciones de injerencia del dinero del cuñado de Salinas de Gortari, Jerónimo Gerard Rivero.

Aspe formó parte de los consejos de Televisa, Volaris y, en 1996, fundó la consultora Protego, que luego se convirtió en filial mexicana de la norteamericana Evercore. El entramado ligaría también a Videgaray Caso, quien entre 1992 y 1994 fue asesor de Aspe en la Secretaría de Hacienda y director de finanzas públicas de Protego.

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EL ESCÁNDALO DE SIERRA OIL

En el caso de Sierra Oil & Gas, la empresa rechazó “categóricamente cualquier información que insinúa participación indebida de terceras personas en la empresa”. Esto tras revelarse que un cuñado de Carlos Salinas de Gortari, Jerónimo Gerard Rivero, está involucrado en la empresa.

El consorcio integrado por Sierra Oil & Gas S. De R.L. de C.V., Talos Energy LLC y Premier Oil PLC fue el único que consiguió adjudicaciones durante la Primera Licitación de la Ronda Uno, un proceso que fue calificado como “un fracaso” por analistas y medios internacionales especializados en el sector energético.

En un comunicado, la petrolera reconoció que cuenta con el aval financiero de Infraestructura Institucional, empresa de la que es director Gerard Rivero, como inversionista minoritario, pero que éste fue recientemente adquirido por Black Rock, “el fondo de capital privado más grande del mundo”.

Infraestructura Internacional, conocida como I2 o ICuadrada, es un fondo de capital privado mexicano que emite certificados de capital de desarrollo (CKD’s) en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). El 12 de junio pasado fue comprada por el mayor administrador de activos en el mundo: BlackRokc Inc.

Sierra Oil & Gas, creada apenas en 2014, “es la primera empresa mexicana independiente de petróleo y gas”– según la descripción de su página de Internet– y recibió recursos por 75 millones de dólares de Infraestructura Institucional, entonces propiedad de Jerónimo Gerard Rivero, quien aún aparece como presidente de Infraestructura Institucional en el sitio web de Acciona, “una de las principales corporaciones empresariales españolas”.

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